Galería Fotográfica
NIÑOS DE LA ZONA MAYA LLEVAN QUINCE DÍAS SIN CLASES
¿Qué significa ser un niño indígena en Quintana Roo?, debería sentirse gran orgullo, sin duda; pero tal pareciera que las autoridades educativas del estado se empeñan en que se continúe reproduciendo este patrón de falta de oportunidades para todos los ciudadanos.
Esto no suena a falta de presupuesto, de voluntad política, a trámites burocráticos engorrosos, más bien son justificaciones que tienen un olor a rancia discriminación contra el pueblo indígena, situación contrapuesta a los ideales de la cuarta transformación de este país.
Las madres de familia de la comunidad de San Luis, en la zona maya de la entidad, han hecho lo propio para ser escuchados y velar por el bienestar de sus hijos; ellas se manifestaron frente a la escuela primaria indígena “Miguel Hidalgo” de San Luis, para que las autoridades educativas asignaran personal docente permanente para el alumnado.
Tras quince días sin clases y ante esta manifestación, una comitiva de autoridades educativas del medio indígena y estatal acudió para entablar dialogo con los y las madres de familia. La licenciada Felipa Balam, Maestro Armando Gutiérrez López y Armando Mukul les dijeron que “desde arriba” se toman decisiones por lo que no pueden garantizar que reasignen al maestro Oscar Ek May.
Finalmente se acordó que hoy se presentaría un maestro para darle clases al alumnado, aunque no se mencionó el nombre del profesor que tomaría ese cargo.
“Queremos solución no de manera temporal puesto que cada maestro que se ha presentado solo dura 3 meses afectando a los alumnos, por ello solicitamos un maestro fijo”, mencionó la presidenta de padres de familia.
Hoy, de nueva cuenta no solo se rompen los acuerdos, también se fragmenta una vida que apenas empieza el camino de la existencia, ese duro recorrido que significa ser indígena en Quintana Roo.
Comunicadores Urbanos
Galería Fotográfica
Quintana Roo se perfila como vencedor en disputa por Calakmul tras omisión de Campeche
Un error jurídico de Campeche podría dejar en manos de Quintana Roo más de seis mil km² del territorio de Calakmul. La Suprema Corte está por resolver el litigio.
La Suprema Corte entra en la recta final para resolver uno de los litigios territoriales más relevantes del sureste mexicano.
Chetumal, Q. Roo, 29 de octubre de 2025

Un pedazo de selva que cambia de manos
Un error jurídico podría costarle a Campeche más de seis mil kilómetros cuadrados. La controversia constitucional sobre los límites territoriales entre Quintana Roo, Yucatán y Campeche está por resolverse, y todo indica que el fallo favorecerá al gobierno quintanarroense.
La clave fue la inacción: Campeche no promovió en tiempo y forma su recurso ante la Suprema Corte, quedando fuera del litigio. Mientras tanto, Quintana Roo y Yucatán ya cerraron la etapa de alegatos. La resolución definitiva quedará en manos de la ministra María Estela Ríos González.
Recta final de una batalla legal histórica
El consejero jurídico de Quintana Roo, Carlos Fuentes del Río, confirmó que el expediente se encuentra en su última fase procesal. El 22 de septiembre se emitió el último acuerdo tras la reasignación del caso a la nueva ministra. Solo resta la sentencia que podría redistribuir una franja vital del sureste mexicano.
De concretarse, el área pasaría al municipio de Othón P. Blanco, lo que implicaría ajustes en representación política, asignación presupuestal y servicios en comunidades rurales e indígenas de la región.

Calakmul, territorio de biodiversidad y deuda histórica
Calakmul no solo representa una extensión geográfica: es uno de los ecosistemas más importantes del país. Con más de 31 mil habitantes, de los cuales el 42% son indígenas, la zona es un símbolo de resistencia comunitaria, riqueza ambiental y patrimonio cultural.
El “punto PUT” —base constitucional del reclamo quintanarroense— ha sido defendido por años por las autoridades locales, que ahora ven recompensada su insistencia frente a una omisión histórica por parte de Campeche.
“Es un precedente que exhibe cómo la falta de estrategia jurídica puede tener consecuencias territoriales irreversibles”, señalan especialistas en derecho constitucional.
Redacción Comunicadores Urbanos
Galería Fotográfica
Cuando la inseguridad apaga los motores del crecimiento
Cancún, uno de los destinos turísticos más reconocidos a nivel mundial, enfrenta un panorama inquietante. Los datos de la Agencia Federal de Aviación Civil (AFAC) reflejan que en 2024 el Aeropuerto Internacional de Cancún experimentó una caída del 6.7% en la llegada de pasajeros internacionales, una cifra que no puede pasar desapercibida.

La inseguridad, ese espectro que persigue a México desde hace años, parece haber alcanzado uno de sus puntos más críticos. En septiembre pasado, Estados Unidos calificó a 30 de los 32 estados mexicanos como peligrosos para sus ciudadanos, incluyendo Quintana Roo, y salvando solo a Campeche y Yucatán. Estas advertencias, lejos de ser ignoradas, impactan directamente en la percepción internacional del país.
El turismo no es solo una actividad económica, es un acto de confianza. Los turistas no solo buscan experiencias, buscan seguridad, y cuando las noticias de incidentes violentos llegan a primeras planas internacionales, ese sentimiento se resquebraja.
Cancún, que en años anteriores lideraba con crecimiento constante, hoy enfrenta el desafío de revertir una narrativa que aleja a los viajeros. Las cifras no son una simple coincidencia: mientras Quintana Roo sufre, destinos como Mérida, con una imagen de tranquilidad, registraron un incremento del 1.4% en su flujo de pasajeros.
El caso de Quintana Roo es un reflejo de una crisis nacional. Según la ENVIPE del INEGI, en 2023 se reportaron 21.9 millones de víctimas de delitos mayores de edad, un incremento del 1.6% respecto al año anterior. Esta estadística no solo afecta a los residentes, sino también a la reputación del país como destino.
Los números de la AFAC muestran una realidad que duele: los aeropuertos de Ciudad de México, Tijuana y Guanajuato también reportaron descensos. Aunque no son caídas catastróficas, sí son señales de alerta.
El turismo, especialmente en Quintana Roo, ha sido durante años un motor económico clave para México. Sin embargo, las caídas recientes en la llegada de pasajeros son una prueba de que el modelo no es infalible. No se trata únicamente de aumentar las inversiones en promoción turística; se trata de resolver los problemas que afectan la vida diaria de millones de mexicanos.
La inseguridad no es un problema exclusivo de los turistas, pero su efecto en la industria pone un foco adicional sobre un tema que los gobiernos han intentado maquillar. Si México quiere mantener su liderazgo como destino turístico, no puede seguir apostando a que la belleza de sus playas compense la falta de seguridad en sus calles.
La caída en la llegada de turistas no es irreversible, pero sí es una advertencia que no puede ser ignorada. Cancún y Quintana Roo necesitan recuperar la confianza internacional, no solo con campañas de promoción, sino con acciones concretas que garanticen la seguridad de quienes los visitan y de quienes los habitan.
El turismo no puede ser una moneda de cambio a merced de la percepción internacional. Es tiempo de que México, y particularmente Quintana Roo, tome decisiones firmes para devolverle a sus destinos turísticos la estabilidad que necesitan. Porque si algo queda claro es que la belleza natural no basta para compensar la incertidumbre, y el país no puede permitirse seguir perdiendo terreno en un sector que es vital para su desarrollo económico.
Comunicadores Urbanos
Galería Fotográfica
Las Cifras de la Muerte en México
El INEGI ha dado a conocer las cifras preliminares de mortalidad para el primer semestre de 2024, y los resultados son alarmantes. Con 417 mil defunciones registradas, un aumento del 3.1% respecto al mismo periodo de 2023, el panorama de salud y seguridad en el país deja mucho que desear. Más allá de los números, estas cifras revelan fallas profundas en los sistemas de salud, seguridad y bienestar que afectan a millones de mexicanos.
Las enfermedades del corazón encabezan la lista de causas de muerte con 100,401 casos, consolidándose como el principal problema de salud pública en México. Este dato no es solo una cuestión médica, sino social. La falta de acceso a servicios preventivos, tratamientos adecuados y una alimentación balanceada agravan una situación que podría evitarse con políticas públicas más efectivas.
Le siguen la diabetes mellitus y los tumores malignos, enfermedades que reflejan no solo carencias en el sistema de salud también económicas que enfrentan los mexicanos. Estas condiciones no solo afectan a quienes las padecen, sino también a sus familias, que a menudo deben cargar con los costos económicos y emocionales de un sistema insuficiente.
Entre las causas de muerte, los homicidios ocupan el octavo lugar, con 15,243 casos en solo seis meses. Este dato debería alarmarnos a todos, ya que revela no solo el alcance de la violencia en el país, sino también la falta de estrategias efectivas para contenerla.
El uso de armas de fuego sigue siendo el método más común en estos crímenes, destacando la urgencia de abordar el tráfico de armas y la impunidad que facilita su proliferación. La violencia no solo destruye vidas; desgarra comunidades y perpetúa un ciclo de inseguridad que parece no tener fin.
Quintana Roo, también enfrenta una dura realidad. Con una tasa de mortalidad de 371 por cada 100 mil habitantes.
Aunque es un motor económico gracias al turismo, Quintana Roo enfrenta retos importantes en infraestructura médica y seguridad pública. La desconexión entre el desarrollo turístico y las necesidades de sus habitantes muestra que la riqueza generada no siempre se traduce en bienestar social.
Los datos del INEGI no pueden quedarse en un archivo más. Son un diagnóstico que exige acción inmediata. El gobierno federal, encabezado por Claudia Sheinbaum, tiene la responsabilidad de implementar políticas que no solo ataquen los síntomas, sino también las raíces de estas problemáticas.
La prevención debe ser la prioridad, ya sea en salud o en seguridad. Se necesitan campañas de educación, acceso a servicios médicos de calidad, control del tráfico de armas y oportunidades para los jóvenes. No es suficiente reaccionar; hay que anticiparse a los problemas antes de que se conviertan en tragedias.
El informe del INEGI es un recordatorio de que el bienestar de un país no se mide solo en términos económicos o de desarrollo. La verdadera fortaleza de una nación está en su capacidad para garantizar la salud, la seguridad y el bienestar de su gente.
Comunicadores Urbanos
-
Noticias9 años agoCIERRAN LA FRONTERA DE MÉXICO BELICE
-
Noticias9 años ago¡ALERTA! NO COMER PICUDA Y BARRACUDA ADVIERTEN AUTORIDADES SANITARIAS
-
Noticias9 años agoJOVEN ESTUDIANTE FUE ULTIMADO POR SU PRIMO CERCA DEL ITCH
-
Noticias9 años agoSANCIÓN RIDÍCULA POR ROBO AL ESTADO DE QUINTANA ROO
-
Noticias9 años agoNiña golpeado en una instancia infantil
-
Galería Fotográfica9 años agoLA DESCONOCIDA SABANA DE CHETUMAL
-
Noticias9 años agoHOSTIGAMIENTO SEXUAL EN OFICINAS DE GOBIERNO
-
Noticias9 años agoMEGA ESCULTURA PODRÍA SER CONCESIONADA
